Yaoi, Capítulo V

YAOI
Capítulo V

Leer el Capítulo IV

Despertó en una cama de hospital; le dolía hasta el alma. Su madre estaba junto a él, con llanto seco en los párpados, y cuando lo vio despierto se le acercó para acariciarle el cabello. Cuando Godo intentó decir algo, sintió mucho dolor en los labios rotos y en la lengua que se había mordido con fuerza durante el ataque. Aún así, con todo y dolor, le preguntó a su madre lo que había sucedido. Ella le explicó que Santiago Mondragón lo había apaleado, pero que no sabía por qué. La mamá de Godo no preguntó nada, pero sus ojos pedían explicación, así que el muchacho se armó de valor y le contó, a grandes rasgos la historia de su relación con Emilio.

Para sorpresa de Godo, su mamá se mostró muy comprensiva, y sólo lamentó que el chico no hubiera tenido la confianza de contárselo antes, y luego se culpó por haber estado demasiado ausente y distante como para no darse cuenta.

-No importa de quién te enamores, hijo -lo alentó-, siempre y cuando sea una persona de bien, yo te daré todo mi apoyo.

Más tarde Rigo y Angélica fueron a visitarlo. Le llevaban un mensaje de Emilio: el muchacho estaba prácticamente prisionero en su propia casa y sólo lo dejaban salir para ir a la escuela. Además, la familia Mondragón estaba moviendo sus influencias para tratar de que expulsaran a Godo. Rigo se ofreció a juntar a los amigos para ir a “partirle la madre al pendejo de Santiago”, pero Godo se negó.

-En primera, eso no resolvería nada  -dijo-. En segunda, entre Santiago y Xariff los matarían a todos.

Al día siguiente un “tío” de Godo (en realidad, uno de los exnovios de su madre), que era leguleyo, llegó al hospital con noticias. Sería demasiado peligroso demandar a los Mondragón. El padre era un abogángster muy adinerado e influyente, acostumbrado a salirse con la suya. El tío explicó que el secretario de Mondragón prácticamente lo había extorsionado al decirle que Godo tenía mucha suerte en que sólo lo hubiesen madreado, pues siendo Emilio todavía menor de edad, podrían haberlo acusado de estupro y hasta violación. Pero como muestra de buena voluntad, los Mondragón habían desistido de su intento de hacer que expulsaran a Godo de la escuela. Lo mejor era no mover nada

Godo pasó todo el fin de semana en la clínica, y toda la semana siguiente en su casa. Su mamá insistió en que lo mejor era que no fuera los últimos días de clase y que reposara hasta recuperarse para los exámenes, que serían la semana siguiente. Godo pasó días silenciosos y solitarios en su habitación, a ratos llorando quedo y a ratos acostado en su cama mirando de fijo al techo. A veces se consolaba recordando los momentos felices que había pasado con Emilio, pero entonces el temor profundo de que nunca podría recuperarlos lo hacía sentirse desesperado y abatido.

Una tarde, sin embargo, recordó el primer día que habían pasado juntos, aún antes de hacer el amor o saberse enamorados, ese día en que marcharon hombro con hombro y gritaron consignas, unidos a muchas voces que se hicieron una sola. Entonces le vino una idea.

Era el último viernes de clase, a las diez de la mañana, cuando Godo llegó a la escuela; llevaba en una mano un megáfono y en la otra un banquito; aún tenía la cara amoratada y con cortaduras, pero en su mirada ya se notaban decisión y valentía. Atravesó patios y corredores, sin mirar a sus compañeros o maestros, hasta alcanzar la cancha de baloncesto. Al centro de la misma colocó su banquillo y se trepó a él, encendió el megáfono y comenzó su discurso.

-No sé ustedes, compañeros, amigos y personas a las que soy indiferente, pero creo que algo anda muy mal en esta escuela. Y esta vez no me refiero a los maestros valemadres, ni a la infraestructura de hace cincuenta años, ni al hecho de que se diga laica cuando sabemos que es más católica que el Papa, ni a que todos los años nos piden donativos para construir un centro deportivo que nunca se ha empezado a hacer, ni a ninguna otra de esas nimiedades de las que siempre nos quejamos. Algo está muy podrido en la forma en la que nos hemos estado llevando en los últimos… ¡no, en todos los años desde que estudio en esta escuela!

Para entonces, varios estudiantes con más cara de fastidio que de interés se habían acercado para ver al loquito de Godo decir sus tonterías.

-Vamos, no nos hagamos tontos por más tiempo, voy al grano: en esta escuela no a todos nos tratan igual. Dependiendo de la popularidad, o el dinero, o los contactos o qué sé yo, se nos dan tratos muy distintos a cada uno. No que a unos les vayan a poder dieces y a los demás cincos, pero sí que se hacen a los de la vista gorda con muchas cosas. En esta escuela suceden humillaciones, malos tratos, vandalismo, robo, chantajes, exclusión, burlas, acosos, golpes… Todos sabemos quiénes los propinan y quiénes los sufren.

Otros muchos compañeros se unieron a la audiencia, entre los que Godo pudo reconocer a Rigo y Angélica.

-¿No se supone que esto es una escuela, maldita sea? ¿Un templo del saber? ¿No se supone que aquí nos deben inculcar los valores y todas esas cosas que tanto cacarean? Pues yo veo esta escuela, y veo brutalidad, sí y barbarie. ¿No se supone que aunque el mundo allá afuera sea cruel y desigual, aquí adentro debemos formarnos para no ser así? Pero no: lo que aquí sucede es una copia en chiquito de lo que sucede afuera, con sus tiranos y sus mafias y sus grupos oprimidos. Ah, y entonces ellos nos dicen “Es que eso es lo normal”, pero no porque sea normal significa que lo debemos de aguantar. ¡Yo no lo quiero seguir aguantando! ¡Yo no quiero que vuelvan a hacer sufrir a ningún chico o chica en esta escuela, sólo porque es nerd, o porque es friki, o porque no tiene mucho dinero, o porque es gay! Tenemos una clase de Formación Humana y Valores, pero lo único que nos dicen es “no cojas, no te drogues, nos veas porno, ve a misa”; tuvimos hasta un taller “contra el bullying” que vinieron a impartir unas psicólogas de no sé dónde. Pero de nada sirve eso, porque a los bravucones en sus casas les enseñan que eso está bien, que ése es su papel en la sociedad, que deben ponerse encima de los demás y pisotearlos, porque son los hijos de don Fufurufo, los próximos dueños del mundo, y más vale que le hagan ver su lugar a esos pinches proles.

-¡Ñoño! -gritó alguien, una tipa se carcajeó y alguien más le aventó a Godo una lata de refresco vacía.

-Lo peor es que a nosotros también nos han convencido de que “así son las cosas y así siempre van a ser”, ¡pues no! ¡No tienen que ser siempre así; yo me niego a que sean siempre así! Nos han hecho creer que cada uno estaba solo luchando contra toda una escuela de bravucones que nunca serían castigados. ¡Pero no estamos solos! Es tiempo de que nos miremos los unos a los otros: ellos son un puñado, nosotros somos muchos. ¡Todos somos uno!

Entonces, la multitud, ahora muy grande, estalló entusiasmada. Todos los nerds, los frikis, los geeks, los emos, los otakus, los bully magnets, las lolitas, los gays, los maricones, los jotos, las marimachas, las machorras, las lenchas, los nacos, los chairos, los darketos, los depresivos, los excéntricos, los raritos, los antisociales, los que nadie había notado que estaban allí, los inadaptados, los rechazados, los ñoños, los tetos, los pollobobos, los losers formaron un grupo alrededor de Godo, gritando vítores y clamando lemas y asegurando que no se moverían de allí hasta que la dirección de la escuela y los padres de familia y los alumnos se comprometieran a no permitir que las cosas continuaran como estaban.

-¡Esto es Okupa la cancha! -se oyó la voz de Claudia.

-¡A huevo! -corearon muchos otros.

Los berreos de los populares, los fresas, los nices, los cool, los mirreyes, los machocaones, los ídolos, los VIP, los galanes, las buenonas, las niñas bien, las lobukis se vieron acallados por los gritos de los demás, y entonces aquéllos tuvieron que retirarse. Godo vio a Santiago lanzarle una mirada de odio, y agitar el puño en son de advertencia; después vio a Emilio contemplando la escena con sorpresa y admiración. El más joven de los Mondragón trató de acercase a sus amigos, pero Santiago lo sujetó del hombro con fuerza. En menos tiempo del que tomó a cualquiera de ellos darse cuenta, Emilio se volvió con ímpetu y le dio un puñetazo en la nariz a su hermano. Mondragón el grande se desbalanceó, lo que dio oportunidad al joven de escabullirse entre la multitud, que después, con firme voluntad, impidió el paso del grandulón.

-¡Somos Legión! -gritó alguien y los demás repitieron el grito.

Era verdad; por muchos años cada uno de ellos creyó haberse encontrado solo en ese lugar, siendo el único que sufría los acosos y los abusos, la única que soportaba las burlas de sus compañeras, el único que se ponía en una esquina y miraba a los demás con resentimiento y envidia, la única que pensaba que todo eso estaba mal y que los otros no deberían permitirlo. Pero ese día, en la cancha de básquet, el último viernes de clases, se miraron los unos a los otros y descubrieron sus rostros y vieron que no estaban solos. Que eran muchos, que tenían el poder y que todo lo que les había hecho falta era mirar hacia ambos lados. La revolución había comenzado.

Pero Godo sólo tenía ojos para los ojos verdes de Emilio.

FIN

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Acerca de Maik Civeira

Escritor friki.
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14 respuestas a Yaoi, Capítulo V

  1. Alejandro dijo:

    ”instalaciones de hace cincuenta años”, ”escuela laica que es más católica que el papa”, ”clase de formación humana que se resume a: no tomes, no fumes, no te drogues y sobre todo, sobre todo, todo: no cojas”, ”donativos para un centro deportivo que nadie ha visto”… mi estimado Maik, creo que hablas de la escuela donde tu y tu seguro servidor estudiamos (aunque yo soy de la generación de tu hermano) jejeje. Me reí mucho con todas esas ”similitudes”.

  2. Raul Nava dijo:

    ¿Por que en México debe haber tanto católico pendejo homofobico? digo no es nada en contra de la religión , ¿pero por que siguen todas las pendejadas de un viejito en Roma?? yo les invito a que sigan creyendo en su dios pero que no lo usen como pretexto para dirigir a otros

  3. Martin Mind dijo:

    Cualquiera diría que quieres ser despedido, bueno yendo al tema, si bien pensé que la historia estuvo decayendo un poco en el capitulo 4, estuvo interesante el giro y as que mantuviste la promesa que estas historia seria algo mas (Aunque con la critica social puede atraer troll).

  4. Anónimo dijo:

    Es interesante la idea de una revolución Friki en la escuela…

  5. Yo aprendí en esa escuela muchas cosas, el primer año de secundaria que existían las marcas, que yo tenía reetook y no reebook, que todos tenían un auto más bonito que mi desvencijado Nissan, que era raro porque era nuevo y sin varo. En segundo de secundaria que un maestro de historia podía robarme dinero de la manera más cínica mientras se jactaba de ser la reencarnación de Buda, que si yo le contradecía en lago que el enseñaba me mandaría a reportar. En tercero de secundaria aprendí a ser popular, fue simple, era fácil parecer vacío, pero lo corregi inmediatamente en primero de preparar y me volví distante el resto de la misma, a pesar de saber que se sentía estar sólo lo preferí antes de matar mi espíritu por completo. En tercero de prepa trone 5 materias, era bastante huevon y con muchos pedos existenciales pero decidí que no volvería a ver a esa gente jamás en un salón de clases y pase el examen de admisión de la autónoma, muchos ni siquiera lo intentaron prefirieron pagar la Marista, la Anáhuac u otras. Nuestra sociedad no va bien, no hace falta mirar “abajo” ahí suele estar la gente más generosa, sino arriba. Del Rogers aprendí a nunca, bajo ninguna puta circunstancia venderme. Y bueno conservo orgullosamente escasas amistades de ahí.

  6. joako dijo:

    En el otro acababas de ver “Ralph el demoledor” y en este acababas de ir a la reunión de “yosoy132” jajaja

    Bueno pero debo admitir que me ha entretenido mas que el “Yumbina” y “Tentáculos”

    Saludos
    Joako

  7. Monica dijo:

    OMG he escuchado el llamado de Godo!, no soy lesbiana, pero sí soy media friki 😀

    Debo decir que la historia me ha encantado, los giros que le has dado fueron un poco sorpresivos, pero eso sólo sirvió para inmiscuirme más en la historia…te felicito.

    Revisaré más relatos tuyos 🙂

    (¡Que vivan los violines y las guitarras, los acordeones y las trompetas, su mezcla es la cuna de las más grandes piezas!)

  8. Pao Dennise dijo:

    Super!!
    Me pareció muy gracioso lo de “abogángster”
    Cruda realidad del país y de muchas escuelas.
    Gracias por escribir *u*

  9. Angel dijo:

    puta madre! jajaja te juro que me erizo la piel esta ecena de valenti ade godo, me emocione mucho fue muy genial, la netha te la rifaste; admiro mucho el tema que abordaste al final. todos somos iguales y unicos al mismo tiempo y debe haber respeto. me identifique con godo(por lo incomprendido) saludos :3

  10. No se suele leer mucho con cualidades esperanzadoras, gracias.

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