14. Familiaraxis

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Mi padre es médico y, como tal, un arrogante hijo de puta incapaz de sentir compasión por el dolor ajeno. No sólo era reputado como uno de los mejores oncólogos de Ciudad Plana, sino que era miembro de la junta directiva de uno de los hospitales privados más caros de la ciudad y gracias al escaso tiempo que pasaba en casa había logrado que la misma fuera un poco más grande que el promedio.

Mi madre es una señora encopetada y fufurufa, de ésas que sienten que sus grandes camionetas son extensiones de sus úteros. Quince años más joven que mi padre, conseguía lucir aún más joven repartiendo las horas de su día entre el salón de belleza y el yoga.

Ricardo, el mayor de mis hermanos, es el hijo único del primer matrimonio de mi padre. Cultoso e inteligente, es el único de los tres que se opone a la forma en la que el viejo decide las vidas de todos en esta familia.

Sergio es mi hermano mayor. Es todo lo contrario a Ricardo y un obediente seguidor de todo lo que mi padre ordena. Es también una úlcera en el culo.

Yo soy el menor, el que siempre se porta bien, el que nunca se mete en problemas, el que jamás haría algo que avergonzara a mi madre con sus amigas del Country Club. No como Ricardo que no quiso ser médico (la única profesión digna de mérito, según mi padre), sino que estudió comunicaciones y se la pasaba escribiendo artículos contra la sociedad citapianense; ni como Sergio, que sí estudia medicina, pero que anda borracho de jueves a domingo y de cuyas ridiculeces todo el mundo se entera.

Pero soy también el que ningún orgullo puede reportar a mis progenitores. Ricardo era, al fin y al cabo, un reconocido columnista que publicaba en el periódico comillas izquierdista comillas de la ciudad. Sergio, por su parte, es Don Social, miembro del consejo estudiantil de su facultad y estrella del equipo de futbol, además de que tiene el tino de siempre aparecer en las revistas de sociales, de ésas que no son más que colecciones de fotografías de antros, bares, bodas y quinceaños.

-¿Por qué no te metes a la sociedad de alumnos, como tu hermano? -me decía mamá cada vez que iniciaba un nuevo curso escolar- ¿O por qué no entras a MEGA?

Para mi padre las calificaciones son cosa de vital importancia y supongo que se decepcionó cuando, a diferencia de Ricardo, no obtuve el mejor promedio de la generación. Y supongo que mamá se sintió defraudada cuando, a diferencia de Sergio, yo no fui coronado Rey del Baile de Graduación cuando terminé la prepa.

Estoy seguro de que nadie vio venir que me escaparía.

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Acerca de Maik Civeira

Escritor friki.
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