40.Yukas

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            Había una página de Internet que se hizo muy popular cuando yo estaba en la prepa: yukas.com, donde se publicaban los chismes de la adolescencia bien de Ciudad Plana. Los principales colaboradores eran los mismos afectados, ya que se consideraba distintivo de popularidad el aparecer a menudo en el sitio web. La sección “Trágame, tierra” era la más visitada porque en ella se daban a conocer los hechos más bochornosos de la gente bonita.

            La cosa era más o menos así “Iba a participar en las audiciones para Timbiriche: la nueva banda, pero mi papá, que maneja un BMW y es dueño de la Torre Fía, llegó en medio de la audición y me dijo que me dejara de pendejadas ¡enfrente de todos! ¡Oso total!”. O: “Estaba caminando con mi novia por la Fashion Mall. Le había comprado un vestido de 5 mil pesos. Ella quiso que la abrazara por detrás, pero de pronto se me paró, y ella se dio cuenta y me dijo que me alejara. ¡Trágame, tierra!”. Y así por el estilo, pero con mala ortografía.

            Esta página de Internet se hizo tan popular que los padres de familia exigieron a las autoridades del Countri que la prohibieran. Claro que lo único que se logró fue que en las computadoras de la escuela se bloqueara el acceso al sito, mientras los alumnos podíamos seguir checándolo desde la comodidad de nuestros hogares.

            La Pérez Hilton era una chica del Countri, alta y delgada, que el primer día de clases llegó con peinado y atuendo que emulaban los de Paris Hilton y con un par de chuchús flamantes y nuevecitas. No era muy guapa, pero sí muy promiscua -como su epónimo- y siempre se emborrachaba en las fiestas de la socialité adolescente citapianense. Pues resulta que en una de las pedas, se puso a bailar y se encueró en una mesa y muchos le tomaron fotos a sus -eso sí- exquisitas siliconas. Las imágenes empezaron a circular en cadenas de correo electrónico y a la Pérez le gustó eso de ser el centro de atención haciendo vulgaridades -de nuevo, como su epónimo- así que más de sus fotos fueron liberadas para recorrer las redes. A mí nunca me llegó la cadena y de hecho no me enteré de su existencia sino hasta que Jorge me informó que las fotos podían ser encontradas en cierta página de Internet.

Así conocí xocialite.com, en la que se publicaban fotos, videos e historias sexuales de la clase alta citapianense. La agencia dedicada a ayudar a quienes querían poner cuernos se anunciaba en este sitio, así como otras páginas que organizaban orgías, fiestas swinger, encuentros casuales y demás. Y es que xocialité.com era visitada y utilizada no sólo por adolescentes jariosos, sino por los adultos ricos e importantiosos de Ciudad Plana. Ya había escuchado que las personas que participaban en orgías solían no ser atractivas y ver a ese montón de cuarentones compartiendo sus excrecencias no cambió mi opinión.

Claro que no pude acceder a estas cosas a la primera. Si se ponía la dirección de la página en la barra de direcciones del explorador sólo aparecía una pantalla negra y un cuadro de diálogo que exigía una contraseña. La página era secreta y no estaba diseñada para que la visitara cualquier pelagatos. Pero Rafael era medio hacker y, tras una semana de esfuerzos y desvelos, logró entrar. Y allí, navegando al azar, encontramos fotos de mi padre recibiendo un blow job de la Pérez Hilton.

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Acerca de Maik Civeira

Escritor friki.
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